Los coches diésel necesitan filtros de partículas en Sevilla porque su funcionamiento genera una cantidad significativa de partículas sólidas, conocidas como hollín, que se emiten durante la combustión del combustible. Estas partículas se componen principalmente de carbono, pero también contienen trazas de metales y compuestos químicos que resultan nocivos para la salud humana y el medio ambiente. La acumulación de estas partículas en el aire puede provocar problemas respiratorios, cardiovasculares y contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas. Por esta razón, las normativas ambientales exigen que los vehículos reduzcan al mínimo la emisión de partículas contaminantes.
El filtro de partículas, también conocido como FAP o DPF por sus siglas en inglés, tiene la función de retener estas partículas antes de que sean liberadas a la atmósfera. Está ubicado en el sistema de escape y está diseñado para capturar el hollín de manera eficiente. Una vez que las partículas quedan atrapadas, el filtro requiere un proceso de regeneración que quema los residuos acumulados, transformándolos en gases menos perjudiciales. Este proceso puede ser activo, cuando el propio vehículo genera las condiciones necesarias para la combustión del hollín, o pasivo, cuando ocurre de manera automática gracias a la temperatura del escape durante la conducción normal.
Además de su función ambiental, el filtros de partículas en Sevilla cumple un papel importante en el mantenimiento del motor. Sin él, el sistema de escape y componentes cercanos pueden acumular residuos que afectan el rendimiento y la eficiencia del motor. La falta de un filtro funcional puede generar problemas en sensores y en la gestión electrónica del vehículo, lo que conduce a averías costosas.
En la actualidad, la instalación de filtros de partículas es obligatoria en muchos países y forma parte de los estándares de emisiones Euro para vehículos diésel. La concienciación sobre los efectos de la contaminación y la presión de las autoridades han motivado a los fabricantes a implementar esta tecnología en todos sus modelos recientes. De esta forma, se busca disminuir la emisión de partículas y proteger la salud pública, así como cumplir con las normativas legales, como bien sabemos en Taller Manuel Moreno.
El filtro de partículas no solo representa un requisito legal, sino una medida necesaria para garantizar que los coches diésel funcionen de manera más limpia y segura, reduciendo su impacto ambiental y contribuyendo a una movilidad más sostenible.

